Dejo los cigarros consumidos en cualquier parte. Ellos te hacen carantoñas, intentando enamorarte, y no saben que tú no puedes verles. Eres espectacularmente indolente. Así que, refunfuñando, les vas reuniendo con el lazarillo de tus manos y les depositas en una bolsa negra con asas de cierre, para que jueguen tranquilos sin molestar a nadie. [...]
Contenido del juego
> La puerta
Fumo un cigarro saliéndome de la escena; mientras coloco las manos bajo los pernos del estanque donde me ahogo, para evitar que el agua se derrame y me golpee la cabeza contra las baldosas del suelo. Suena el timbre de la puerta en re menor bemol y le pregunto qué le pasa. Soy tan maleducado [...]
> El corazón
Me abro un poco el pecho, justo lo suficiente para comprobar si aún me queda corazón como para vivir un par de horas. Como iba diciendo salgo, contigo, a quemarlo. Nos gusta ir por la acera, en el asfalto ruedan los coches y no les alegramos cuando nos metemos en su fría lava solidificada. Hay [...]

