febrero, 2005

> suerte

#28 de febrero de 2005

Cansado, no suelo poder escribir. No suelo, porque estoy cansado. Demasiado curro, demasiados líos estúpidos en que ocuparme. Pero siempre al final del día pienso, y no está de más pensarlo. Qué suerte. Qué condenada suerte tengo mientras todos están en el salón divirtiéndose y esperándome. Que puta suerte.

> inquieto y cansado

#25 de febrero de 2005

No he podido pasar por aquí en algún tiempo, demasiado amodorrado (en cierto sentido) en reuniones sindicales y noches acompañado. Si el lunes y el martes fueron de quetes y el galego, el miércoles y el jueves fueron tan de N. que duele recordarlo sin volver a instalarme en ellos con pretensiones de hacerlo para [...]

> miedo

#21 de febrero de 2005

Hace tiempo era un poeta grandilocuente, y seguramente hubiera escrito: Tu cerveza, acrisolada, se dedicaba a amansar la tarde mientras el sol arrancaba las ventanas de sus goznes y la luz, desbocada, tórrida y sola, arrumbaba lágrimas de tus mejillas y sombras lúcidas de tus ojos maltrechos, malheridos, zaheridos de pasado, entre los días que [...]