renovación del museo

Bien, he renovado el museo, al menos la categoría de canciones, ya todas funcionan y se pueden escuchar —al menos las que estaban catalogadas como canciones, dudo que todas porque tengo muchas más por ahí reencontradas—. Lo que me ha llevado a dar una vuelta por los bajos fondos del garito. Pero resulta que en esas profundidades, en ese calibre de profundidades, hay muchas cosas que todavía hoy no quiero ver.

Hay una colección tremenda de fantasmas ahí abajo, a los cuales puedo revisitar sin duda pero no sin mella. Uno tiene que intentar, intentar al menos, mantenerse vivo. Me meteré por ahí pronto, ya que estoy pensando en un menú superior de categorías.

Ayer encontré una carpeta en dropbox, escondida, con canciones que hacía años que había perdido, dentro de hecho, escrito, deshechado, pendiente, resuelto, lo tiro o no, canciones. Qué raro que no lo viera antes, estando tan claro. He renovado los enlaces del museo de estos archivos de audio:

No sé mentir.

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Dentro de las horas (que aún nos quedan por estar)

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No me importa

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La otra parte del cuento

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Tienes algo que decir

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Hay un nuevo lector de mp3, html5, compatible con dispositivos móviles, instalado en el blog. ¿Por qué? Y yo qué sé. Por qué no (al final lo sustituí por el tag shortcode Audio de worpdress, para qué depender de plugins, no puedo controlar cómo se ve [al menos no fácilmente]). Ese calibre de profundidades, cuando empezó todo esto. Qué jodienda. Pondré por ahí arriba una especie de acceso directo de categorías, para que sean más accesibles, tengo que pensar cuáles.

Con las canciones me pasa una cosa estupenda, que no me sucede con las novelas y con los poemas. Todas las canciones me siguen pareciendo, al menos, curiosas (las dos primeras que he puesto son un asquete, pero un asquete curioso). No me aburren. No me parecen mierda. Ni las borrachas (inversamente proporcional a novelas y poemas). El nuevo módulo es genial, puedes mover la reproducción, modificar el volumen, descargarte el archivo. Las canciones me siguen pareciendo buenas. Pero del por qué no tengo ni idea. Qué barrios bajos ahí abajo. Qué dolor. No es que lo siga sintiendo, pero si bajo lo hago. Prefiero no estar por allí. Es mejor si no lo hago. Ya puedo escribir en markdown, sólo tenía que actualizar la versión php del server. Sólo eso. Todavía no sé cómo lo he hecho del todo. Todavía no sé si el dueño me va a contactar mañana diciéndome que qué cojones he hecho. Le puedo decir esto es historia, tío, o algo así. Podría decirle eso. Bueno, será divertido.

Pero… joder os juro que por ahí abajo, en el fondo del museo, hay cosas que… hay cosas que prefiero que sigan en alguna parte pero sin hacer ruído. No sé si me explico. Hay cosas que me alegra que sigan existiendo porque son parte de mi vida, pero joder… menuda parte.

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