cosas que hacen cosas

Hace tiempo me dio por Arduino. Hace ya cuatro o cinco años empecé a comprarme componentes y, de cuando en cuando, un kit. Pero no hacía nada con ello, más que mirarlo todo con cierto deseo. No sé programar, la única electrónica que hice fue de crío con un juego del que no recuerdo el nombre. Jo.

Hace dos o tres semanas fue el kit de un coche, y me lió. Lo monte en una tarde. Hice compilar algunos códigos que venían con el manual. Seguí con el kit de iniciación. Y luego encontré un libro que pensaba que era estupendo, pero a través de una traducción de fantasía. Y me puse a traducirlo. Y ahora he visto en la web que hay algunos añadidos en el lenguaje y ya no sé qué hacer. ¿Escribir uno nuevo? No hay mucha documentación en español.

De momento creo que simplemente lo terminaré de traducir añadiendo lo nuevo, pero me da mucho miedito pensar en compartirlo. Porque no comprendo lo suficiente como para no equivocarme del todo. Creo que me podrá servir de documentación de trabajo, de apuntes mientras aprendo. Haré seguramente un repositorio público en gitlab cuando termine la primera vuelta de la traducción y a ver qué va sucediendo. Si me sigue interesando, si a alguien más le interesa, si Arduino no desaparece de mi vida como tantas y tantas cosas.

Pero tengo esperanzas, ya que entró despacio esta vez. Eso es una novedad. Escribí un programa (no lo copié de ninguna parte, yo solito como un jaquer) para enseñar al arduino a hablar morse (primero tuve que aprender yo, claro; no memorizarlo, aprenderlo) y me sentí… bueno, como uno de estos tipos que hackean cosas y cambian el mundo y siempre se sienten satisfechos consigo mismos, aunque sea para generar más insatisfacción y seguir caminando. Y la pobre placa simplemente no hacía más que repetir, una y otra vez y en morse, “eh, ya se hablar” mediante el pin integrado en la placa.

He visto que el lenguaje de arduino tiene punteros (supongo que como todos), lo que me ha recordado mucho al último nivel de Human Resource Machine, que me hizo sudar dolor (y consultar a gente que ya lo había resuelto). Y me ha gustado hacerlo. Lo que quiero decir es que arduino me ha pegado fuerte porque… empiezo a entender cosas, mucho más que en los tutoriales de python que he terminado (que también empiezan a aclararse ahora, muy lentamente). Está conectando cosas ahí arriba. No sé si son las correctas, o si lo están haciendo del modo correcto, claro, pero sí que todo lo que saqué y sigo sacando de juegos como los de Zachtronics, los cursos, code academy, libros, hilos de reddit y un etcétera tan enorme que a mí me stendhaliza parece que va perdiendo la coletilla de ‘pa nah’. Veremos.

Y por el camino la segunda y la tercera parte de Huim, y el libro sobre herramientas para escritores, y la eterna Criaturas del pantano que siempre está en el último lugar (no quiero más novelas basadas en cosas que me han sucedido o que me hubiera gustado que me sucedieran, o que no lo hicieran, pero el libro se empeña en suceder), y el proyecto de poemas y dibujos… al menos congelados en Git están preparados y con todo lo necesario para volver retomarlos. En realidad no es tan drástico, los voy cogiendo de vez en cuando, flores de un día que ahora se organizan unas sobre otras en vez de aniquilarse brutalmente. Git es BIEN.

Y sin entrar a EVE desde hace meses. Me da penica. No del modo en el que podría volver a entrar, si no de otro curioso. Es como si todo aquello y lo que viví, las diferentes corps, las megaflotas de guiris, el podcast, las amistades, tuvieran lugar pero ya no tiempo. Todo lo que fueron y que siempre serán, pero ya nunca hoy sino entonces. Jo.

Me parece fascinante y terrible, me desquicia en el sentido literal, que enfrente mismo de nuestros ojos estén sucediendo millones de cosas, ahí mismo, delante de nuestros ojos incluso mientras las estamos mirando fijamente, cosas como todo esto de los cacharros, cosas que suceden sin que tengamos ni idea de cómo lo hacen. Y la tarea de pieles de cebolla que hay que acometer cuando decides intentar hacerlo. Esa labor de descubriento de una realidad exterior que es configurada y dirigida por otra interior, y otra, y otra, y otra… Lo que ves es la piel, y la piel nos protege y hace mil cosas pero no bombéa sangre, no respira, no hace mandangas con el ADN. Todo eso está pasando mientras estamos mirando, todo eso y quién sabe qué más, todo eso y no sabemos cuánto. Todo eso y para quién. Todo eso y para qué, de qué, hasta cuándo.

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