mañanas

A lo largo de los años aprendes
que una larga ducha de agua caliente
y un par de giros complicados con el coche
es todo lo que necesitas para empezar el día.

Meterte en la rutina
de tu vida miserable
es sencillo,
lo complicado es levantarte
de esa mierda,
dejar tu cuerpo atado a la silla
mientras tu cabeza aletea
y se va lejos,
se larga viva.

Para eso la ducha y el coche ayudan,
te dan la distancia suficiente
para no tener que mirar
atrás cada cinco minutos

para no verte una y otra vez
intentando tirar de la cisterna
mientras la cosa
da vueltas en una espiral
de agua
que no tiene la fuerza
suficiente
como para tragársela.

Así que, al final, bueno, qué más da.
Tú me mantienes aquí y yo me esfuerzo en mantenerme
en
cualquier
otra
parte.

Llevamos desde siempre con el mismo pulso
y no parece que,
a estas alturas,
nadie esté ya realmente
intentando ganarlo.

coaching

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Ámame, quiéreme, cómprame. Yo soy mi propio producto y tú eres el que está al otro lado del escaparate. Te estoy viendo a través del cristal, yo soy bonito y estoy aquí para que me mires. Te estoy mirando mirarme. Eres feo, asqueroso, inútil, fracasado, perdedor. Pero yo puedo hacer de ti algo hermoso, cómprame algo. Haz algo por ti mismo, hombre. No permitas que tu situación siga embarrancándose, dame tu dinero, sólo un poco, y yo te daré todo. No seas ruín, loco. Actívate, ponte en movimiento hacia mí.

Te deseo.

profundas

Eh, eh, eh. EH.

Me mola la gente con cosas densas que decir, “el viento espeso del cambio se asienta incómodo entre los restos del viejo orden”.

Cosas poco caldosas, plomizas, sin huecos ni aire. Como meterse en una olla de lentejas pasadas de fuego intentando bucear sin poder mover brazos ni piernas, atrapado en esa asfixia de movimientos del sentido intenso. Eh, la relatividad no tiene cabida aquí, aquí tenemos todo claro, señora, circule que no hay nada que ver.

Al fin y al cabo, está bien aferrarse a una verdad, a un par de ellas, a las que sea. Sobre todo si es factible, quiero decir, si eres capaz de creerte que eso que estas agarrando es una verdad. Bien por ti. Bien por todo. Bien por las cosas en las que te bañas. Yo miro el espectáculo desde un lugar seguro, por si quizá la pirotecnia.

De todos modos, es una bonita papiroflexia. Fíjate, una pajarita.